AMOS Y MAZMORRAS I: LA
DOMA
LENA VALENTI
LENA VALENTI
SINOPSIS:
Cleo siempre quiso ser agente especial del FBI, como su
hermana Leslie, pero cuando la declararon no apta para el puesto tuvo que
conformarse con seguir patrullando las calles de Nueva Orleans. Ahora, Leslie
he desaparecido y el FBI le ha pedido que colabore en la misión de rescate.
Ella ha aceptado sin pensarlo dos veces… y no sabe dónde se ha metido. Su
hermana mayor estaba investigando una red de trata de blancas y tráfico de drogas
de diseño, y había logrado infiltrarse en un juego de rol llamado Dragones y mazmorras DS. Cleo tiene que
hacerse pasar por ella y convertirse en una sumisa. Muy amablemente, el FBI ha
puesto a su disposición a un atractivo y arisco “profesor” para que la instruya
en el oscuro arte del BDSM: Lion Romano, el hombre por el cual está coladita
desde siempre.
En una carrera contrarreloj, ambos se enrolarán en una
aventura llena de peligro, amor, sensualidad, crudeza y crueldad en la que las
fustas y los látigos marcarán la realidad y el día a día.
Los juegos están
servidos: los dragones salen de sus mazmorras. ¿Estáis preparados?
Cuando el
libro de Amos y mazmorras llegó a mis manos, ya había leído algunos más sobre
la temática del BDSM (a estas alturas ya todos habremos oído hablar sobre “Cincuenta
sombras de Grey”). Y me había entrado curiosidad sobre el tema.
Tenía una
gran duda, porque en Cincuenta sombras se habla del tema, pero asociado a un
problema psicológico. Mi duda era si el BDSM surgía como respuesta a eso, a una
psicopatología (bueno, eso es lo que yo había creído entender). Y en Amos y
mazmorras hablan del tema, concretamente, hablan del libro de Grey:
“...son libros que pueden confundir a
la gente. El protagonista estaba loco y traumatizado… y decidió meterse en el
BDSM. Y ella pretende sacarlo de ahí. Pues adivina… los amos y las sumisas no
quieren que nadie los salve. Y no responde a ningún tipo de psicopatía, ni paranoia,
ni trastorno obsesivo compulsivo…”.
Así que empecé a verlo de otro modo (las prácticas sexuales
de cada quién aquí están fuera de discusión).
Cuando terminé de leerlo entendí que
“El BDSM era un estilo de vida, no
algo que te obligas a hacer porque la persona a la que amas te lo pide”.
Y… me gustó. El libro. La historia. Se me hizo mucho mejor
que Cincuenta sombras (aunque también me gustó), porque no se centra sólo en
ellos, en la pareja principal (Cleo y Lion), sino que te metes en la
investigación, en el juego y, particularmente, a mí me entró curiosidad por saber
más del tema.
Por supuesto, la alusión a la serie de dibujos animados de
Dragones y mazmorras me recordó mi niñez (los amos: Hank, Shelly, Bobby, Diana,
Erik y Presto; el amo del calabozo, Venger…). Es más, hasta busqué un
video donde pudiera ver las clases de los amos. ¡Vi hasta con otros ojos
los dibujos animados!
Pero volviendo al libro, ¡me gustó! Fue como conocer otra
nueva cultura, el conocer otra nueva forma de ver y entender el sexo.
“…el BDSM debe ser un juego y un modo
de vivir la sexualidad de cada uno. No una cárcel ni una moda. El BDSM es para
siempre”.
Porque yo personalmente siempre había asociado este tipo de
conductas con maltrato físico (incluso por internet hay muchos comentarios de
gente que llama a los practicantes del BDSM de todo menos “guapos”). ¡No sé!,
quizá yo sea una inculta, pero no había tenido mucha información sobre ello.
Pero la forma en la que lo describe me hizo cambiar de opinión.
“…el BDSM, al
estar relacionado con látigos, ataduras, azotes, juguetes y prácticas
agresivas, la gente tiende a asociarlo por con depravación, violación de la
dignidad humana e, incluso, humillación y maltrato.
…los que jugamos sanamente en el BDSM
no obligamos a nadie a hacer nada. Están ahí porque lo desean, porque necesitan
eso, y nosotros les damos lo que necesitan. Es así de sencillo”.
Además, claro, me enamoré de Lion, Cleo me hizo reír con sus
ocurrencias, y me quedé con ganas de más. ¡Así que voy a por la segunda parte!
No hay comentarios:
Publicar un comentario